martes, 17 de septiembre de 2019

El grito moral

El grito moral: Mis queridos entomafobicos ¿ya dieron de gritos? Debo decir algo a título personal y es que el circo, del color que lo pinten, es circo. Las “fiestas patrias” siempre me ha parecido una pantomima de patrioterismo estéril. Lo mismo con azules que con tricolores y ahora con morenos.

viernes, 30 de agosto de 2019

De todo como en botica

De todo como en botica: Mi querido pueblo sabio y bueno y feliz, feliz, feliz ¿cómo están? Perdonen ustedes mis fieles tres lectores que los haga esperar tanto por mis malos pensamientos, pero es que no he terminado de procesar una declaración de nuestro amado tlatoani López hizo la semana pasada que (palabras más, palabras menos) dice:

martes, 13 de agosto de 2019

Cárcel y Medallas

Cárcel y Medallas: Mis querido entomafóbicos ¿Cómo están? Oigan ¡qué rápido corre el tiempo y cuantos temas se han ido pasando!

miércoles, 24 de julio de 2019

No, Señor Presidente, no

No, Señor Presidente, no: Mis queridos entomafóbico ¿Cómo están? ¿Cómo les va en estos tiempos de transformación profunda que más parece gata revolcada?

miércoles, 10 de julio de 2019

Negociaciones que no lo son

Negociaciones que no lo son: Mis queridos entomfóbico ¿Cómo están? Me imagino que mis lectores poblanos están bien contentos porque Miguel Barbosa (alías el “Corre ve y dile de la ley Televisa, alías el “nene consentido”) será el próximo gobernador de la entidad camotera sin sospecha de acarreos ni de compra de voto, no… En fin, Barbosa entra a la historia de Puebla como el gobernador menos votado de su historia, porque el abstencionismo se impuso.

Llueve sobre mojado

Llueve sobre mojado: Mis queridos entomafóbicos ¿Cómo están? Nos está lloviendo sobre mojado y eso sólo hablando de las condiciones meteorológicos, porque en la política nacional son chubascos que no terminan porque el que no la bebe, la derrama, arrancamos.

Urzúa

Urzúa: Queridos entomafobicos, estaba preparando un pequeño textículos para ustedes sobre el AMLOfest y el informe (soporífero) que nuestro tlatoani cabecita de algodón presentó en la plancha del zócalo capitalino con todo y bailongo con la mismísima Diosa de la Cumbia (evento que se supo costó la bicoca de 3.3 millones de pesos, una nimiedad si lo comparamos con el despilfarro de gobiernos anteriores, dirán los entusiastas).