lunes, agosto 15, 2011

Zapatos de Box.



El mundo onírico ha sido una obsesión para mi desde la infancia. Cuando pequeño creía firmemente que los sueños eran premoniciones.
Fue durante mi niñez que en alguna feria de pueblo compre un libro de edición barata que si la memoria no me falla se llamaba “Diccionario de los sueños ilustrado”; en él se leía una interpretación para cada objeto dentro de un sueño, por ejemplo:
“Diente: Soñar con perder los dientes es augurio de muerte. Tragarse un diente, enfermedad.”
En cualquier momento del día cuando recordaba un sueño corría a buscar el libro, lo tomaba ansioso y anotaba el significado de cada elemento que veía en sueños y así, con más fantasía que convicciones daba una interpretación a lo que había visto mientras dormía. Esto lo percibía yo como algo mágico.
Ya entrado en la adolescencia perdí un poco el interés en los sueños hasta que cayó en mis manos “Vida de los doce Cesares” de Suetonio. En esta lectura tome consciencia de la importancia que los romanos le daban a los sueños, al punto que llegaban a basar sus decisiones en los augurios que se les presentaban en sueños.
En mi época de universitario, los sueños tuvieron otra dimensión, nunca he negado ser maniaco depresivo, al punto que me vi el día menos pensado acudiendo a terapia con una psicóloga. Como parte de la terapia, ella me sugirió anotar todos los días lo que soñara, tan detallado como el recuerdo de lo soñado me lo permitiera para después analizarlos junto. Ahí comprendí que los sueños son manifestaciones que nuestro inconsciente nos presenta de nuestra percepción del entorno, de situaciones o sentimientos que estamos atravesando y que conscientemente evadimos, materializando en simbolismos los mismos dentro de las acciones que transcurren en el acto de soñar. Esos simbolismos pueden ser arquetipos o bien creados por nosotros mismo basándose en nuestra experiencia.
A través del análisis de mis sueños asimile mejor lo que me estaba ocurriendo en una etapa bastante gris de mi vida y con sus altibajos pude sobrellevarlo. Tal fue el impacto en mi, que aun hoy, cuando un sueño es lo bastante lucido para recordar los detalles utilizo esto como herramienta de introspección para entender sobre que suelo piso e incluso tomar decisiones.
Sin embargo, en días pasados tuve un sueño donde aparece un elemento que no he podido descifrar. Y es que de ser honesto, nunca he sido aficionado a los deportes, menos aun a los deportes violentos o de contacto y en mi sueño aparecieron un par de zapatos de practicar boxeo.
Por lo mismo me siento de regreso en mi infancia y pregunto ingenuamente, ¿qué significa soñar con zapatos de boxeo?