viernes, agosto 03, 2018

Y llegamos al mesozoico

Y llegamos al mesozoico: ¡Mis queridos entomafóbicos! ¿Cómo está mi gente buena y honrada que no está embarrada con estafas maestras? ¿Cómo les va con el preámbulo de esta cuarta transformación que más parece el regreso al mesozoico (o sea, a los años de Echeverría y JOLOPO)?

viernes, julio 27, 2018

¿Ya te enamoraste de la piel del cocodrilo?

"Enamorarse de la piel del cocodrilo". Montea 2017. Fotografía de portada Tochiro Gallegos



Hace 12 años comencé a llevar este blog, una especie de bitácora donde anotaba cosas del día a día, ideas sueltas, opiniones, algunos ejercicios narrativos y también, sin proponérmelo de esa manera, algunos textos funcionaban (a veces) como prosa poética ¿qué tiene que ver esto con la piel del cocodrilo? Les cuento...

Si bien el frenesí por el blogging fue disminuyendo paulatinamente, de postear diario hasta hacerlo ahora sólo ocasionalmente, la necesidad de escribir y compartirlo ha seguido ahí.
Una década ha generado una cierta cantidad de escritos que en 2016 separé en dos grupos: ejercicios narrativos e intentos de poesía en prosa. Después de esto me dediqué a leer, releer, corregir e incluso, reescribir todos esos cuentos, relatos y poemas.

A finales de ese año, me animé a mandarlos en dos tomos por separado a una editorial a la que le tengo especial cariño: Editorial Montea de León, Gto.

Debo reconocer que me sentía muy confiado de mi borrador de narrativa, no tanto así del de poesía. Por eso me sorprendió que mi libro de cuentos haya quedado fuera de la convocatoria, pero sin esperarlo los poemas dieron para una plaquette que se publicó en abril de 2017, con el nombre de “Enamorarse de la piel del cocodrilo”.

Una treintena de ejercicios poéticos (no sé por qué me cuesta tanto llamarlos poemas a secas) dejaron el ciber espacio por primera vez y fueron seleccionados y sometidos a un nuevo trabajo de corrección para finalmente llevarlos al lector en un formato físico.

En la lectura de estos textos intimistas el lector se encontrará en lugares cotidianos, con sensaciones familiares: desgarradoras y felices, oscuras o algunas que ofrezcan una cierta luz apenas reveladas.
El lector que se adentre en “Enamorarse de la piel del cocodrilo”, irremediablemente para mí, conocerá mis miedos, mis pasiones, mi cercanía con la tristeza, mi obsesión por permanecer en soledad. Los haré participes de mis preocupaciones, mis momentos felices y compartiré algunas instantáneas de mi propia historia.

Creo que ningún libro ve la luz sin cómplices, y aunque este ejemplar es pequeño, los tuvo, me gustaría mencionar a dos de ellos: el prologo con el que empieza es un regalo que mi querido Eduardo de Gortari tuvo para este primer trabajo impreso. Las imágenes que acompañan a la plaquette son de la lente de otro de mis grandes amigos, el genial fotógrafo tamaulipeco Tochiro Gallegos.

Editorial Montea es una iniciativa joven e independiente, razón por la que me siento muy orgulloso de que este primer librito salga bajo su cobijo.

Si estás interesado en adquirir tu ejemplar, contacta a Montea en su página de Facebook o envíame un mensaje por la misma red social.

miércoles, julio 18, 2018

Va por Roberto

Va por Roberto: ¡Mis queridos entomafóbicos! ¿Cómo están? ¿Cómo les va de cruda electoral? Quisiera decir que los he extrañado mucho, pero no, me tomé unas (creo que) merecidas vacaciones en el bellísimo estado de Chiapas ¿Y saben qué? ¡Vayan! Es en verdad maravilloso.

jueves, junio 28, 2018

San Juan Chamula



Estando de vacaciones en San Cristóbal de las Casas, en Los Altos de Chiapas, no podía dejar pasar la oportunidad de conocer la muy famosa iglesia de San Juan Bautista en el centro del municipio de San Juan Chamula.
Primero que nada, por acuerdo con A, decidimos no utilizar los servicios de visitas guiadas que te ofrecen en cualquier rincón de San Cristóbal, así que nos animamos a tomar un transporte colectivo que sale del mercado de Santo Domingo y te deja en la explanada de San Juan. El viaje dura aproximadamente 20 (más o menos).
La expectativa era grande desde el momento que abordamos la unidad, lo mismo escuchábamos hablar en español que en tzotzil o en francés. A mi lado viajaba una pareja guatemalteca que estaba de vacaciones también en San Cristóbal.
El recorrido aunque corto, no deja de presentar un encanto enmarcado por los cerros verdes rozados por las nubes los campos de cultivo y las escenas de vida cotidiana de los Chamulas cuidando el rebaño de ovejas mientras estas pastan indiferentes a los vehículos que corren por la carretera plagada de curvas.
El pueblo de San Juan Chamula es una comunidad maya de habla tzotzil, una comunidad que se rige de acuerdo a los usos y costumbres arraigados de sus pobladores, en la explanada hay un tianguis de artesanías para los turistas, aunque también hay puestos de hortalizas y otros donde venden los sahumerios y los candelabros que se utilizan al interior del templo que es el telón de fondo de esta postal.
El edificio luce impecable por fuera, pintado de blanco con detalles en verde, no muestra signos visibles (al menos) de daños, a diferencia de muchas iglesias de la zona por los sismos de septiembre pasado. El camino a la entrada es indicado por una cruz de madera verde que dicen los que saben, está cubierto de simbología maya y poco tiene que ver el significado de la cruz cristiana.
De hecho, a pesar de su nombre, no se trata de un templo católico. Es una iglesia sincrética que conjuga la cosmovisión maya-tzotzil con el culto católico. No hay ministros religiosos a su interior, pero sí hay chamanes que ocupan un espacio cercano al atrio.
Un hombre joven, de sombrero y chaleco negro de lana "peluda", está en la entrada de la iglesia. Es enfático al remarcar que está prohibido el uso de cámaras fotográficas al interior del recinto, tampoco se pueden utilizar gorras o sombreros. Tras recibir la "autorización" (que tiene un costo de $25 MXP por persona) entramos al templo.
El golpe de un aire viciado con el olor del copal mezclado con el de la cera quemada te recibe para embriagarte de la atmósfera armonizada con los rezos monótonos y cansinos de los chamulas, hay un conjunto musical en el atrio que rasga las cuerdas de guitarras que acompañan las plegarias.
Las imágenes de los santo católicos ataviados a la usanza chamula descansan al interior de cajones de madera sobre el suelo en los costados, con centenares de veladoras frente a ellos y ofrendas que los habitantes les dejan. Las figuras están flanqueando un espacio sin bancas.
Los locales rezan sobre una alfombra de agujas de pino que cubren el piso del templo, no hay bancos ni sillas. Los fieles rezan en grupos familiares o individualmente, acuclillados frente a las velas que ofrendan, colocadas en un orden especifico de tamaños y colores.
La cera derretida forma siluetas caprichosas en el azulejo del lugar, y la danza de las flamas te hipnotiza en la contemplación de la comunión de los chamulas con lo divino.
En el interior recargado de la iglesia de San Juan Bautista nada se siente desordenado, hay un trabajo constante de limpieza en cuanto un espacio se desocupa, alguien recoge las velas y limpia los rasgos de cera.
Me tocó presenciar como una mujer ofrendaba un gallina, aún no estoy seguro de encontrar las palabras para describirlo objetivamente.
La iglesia de San Juan Bautista funciona como el engranaje de un reloj a su interior, aunque afuera de sus paredes, el pueblo de San Juan Chamula muestra una cara distinta, gente reacia a hablar con los foráneos, al rededor del templo la mendicidad es asfixiante, sin importar la buena voluntad que pueda moverte, te sobrepasa.
Esta es un experiencia única ¿la vivirías?



jueves, mayo 31, 2018

Tochiro Gallegos en el Bazar de proveedurías diversas



Amigos, si andan por el rumbo de Lomas de Chapultepec, en la Plaza Scotiabank se está efectuando "El Bazar de proveeduría diversa", un espacio para emprendedores LGBT. Por cierto, pueden adquirir fotografías del genial Tochiro Gallegos Art (Tochiro Gallegos Fotografo).

En su stand, también encontraran ejemplares de mi poemario "Enamorarse de la piel del cocodrilo" (Editorial Montea) que incluye imágenes del buen Tocho.



Sólo estarán el 31 de mayo y el 1 de junio de 2018 ¡Aprovechen para conocer la oferta de empresarios diversos!

Imágenes de Tochiro Gallegos.

martes, mayo 22, 2018

¡Mejor hubiera puesto la serie de Luismi!

¡Mejor hubiera puesto la serie de Luismi!: ¡Ay mis amigos! Perdón por el retraso, es que aún no lo supero… ¡Qué pena, que tristeza! ¡Qué cosa tan patética fue el segundo debate presidencial!

sábado, mayo 19, 2018

Review: Ayotzinapa. La Travesía de las Tortugas

Ayotzinapa. La Travesía de las Tortugas Ayotzinapa. La Travesía de las Tortugas by Colectivo Marchando con Letras
My rating: 4 of 5 stars

A veces, desde nuestro micro universo tendemos a etiquetar y descalificar a priori la protesta, la manifestación, la denuncia. Tendemos a reducir a la inmediatez, a nuestra cotidianidad nuestro juicio sobre todo aquello que por "distante" y "desconocido" escapa de nuestro interés de un análisis más serio o profundo. Hechos que quizá deberían mover nuestra empatia.
Le doy dos lecturas a loss textos que integran "La travesía de las tortugas". Por un lado, como lector, me encuentro con más de cuarenta escritos que, a pesar de provenir de diferentes plumas pueden sonar reiterativos, redundantes, unos mejor logrados que otros tienen un escenario de características comunes que hace que pierda (lo digo como lector de " a pie") el impacto. Las crónicas, relatos, ensayos que caminan entre lo periodístico y lo documental se leen en un tono casi condescendiente. No es, viéndolo sólo por el resultado del producto final un libro que aporte algo más de lo que ha significado en la historia contemporánea de México la palabra Ayotzinapa.
Por otro lado, hay un gran mérito en este trabajo de investigación testimonial: la humanización de las víctimas, el entendimiento del entorno común de pobreza, marginación y falta de oportunidades donde la Escuela Normal Rural es una de las pocas opciones de desarrollo profesional de muchos jóvenes. Darles rostro, contar si historia, de velar los sueños, ilusiones, esperanzas, virtudes y defectos de estos jóvenes quizás es necesario para comprender más, para empatizar más, para juzgar menos e informarnos mejor. Es sin duda necesario contar con este tipo de testimonios: reales, mundanos, humanos para comprender una de las grandes heridas abiertas del país.

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