jueves, junio 16, 2011

El deseo en la postmodernidad.



En la era postmoderna, la vida nos lleva corriendo.
Y hoy gaste el día atendiendo los pagos, atendiendo al trabajo.
Visitando amigos, amigos que me visitaron…
Hoy no tuve tiempo para mí,
Mi mente no tuvo tiempo de pensar en nada
En nada que no estuviera agendado con anticipación.
Y las horas de sol se fueron tan rápido, que por poco olvido que yo aun estaba ocupado.
Llegada la noche hasta la cena estaba programada y el acostarse a dormir temprano.
Pero al apagar la luz y apoyar mi cabeza en la almohada llegaste a mi mente.
Recordando cada centímetro de tu cuerpo tendido en otra cama, en otro tiempo.
En el insomnio, una verdad se aclara,
No quiero otra aventura, no quiero el vacio, la nada.
No quiero a nadie más a mi lado,
Solo deseo tus brazos entrelazados a los míos, besarte y dormir

domingo, junio 05, 2011

Lagrimas de gato.









Hoy mientras el gato estaba sobre la barda, me pareció ver una lágrima en sus ojos.
Me acerque sigiloso para no perturbarlo, y en efecto, el gato lloraba.
Y es que el gato es más honesto que yo en lo que siente.
El llora tu ausencia que yo me niego a aceptar.
El llora el dolor que yo no muestro.
El gato llora porque yo te extraño, aunque el orgullo me impide decirlo.
Y es que sin ti no sonrió,
Sin ti no respiro,
Sin ti me pierdo,
Sin ti la vida no me importa un carajo,
Y el gato llora porque por tu partida yo lo descuido.