domingo, febrero 01, 2009

Sin pelos en la lengua: DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO.



Este es otro de los que había dejado en el tintero… a ver si aterrizo la idea.


El año pasado, en la Ciudad de México, después de largos debates, se despenalizó el aborto en el Distrito Federal. Con base en dos argumentos: los científicos y los derechos reproductivos.


Muy a pesar de los derechistas, esta es la primera ley donde ningún argumento moralista empaño el proceso y fue bien recibido por la población de la capital de país, un verdadero ejercicio legislativo bien conducido.


Pero mientras eso ocurre en la capital del país, en provincia, el aborto sigue siendo penalizado. E incluso, las leyes locales cada vez crean más candados para que se vea materializada una reforma en el tema.


En este país solo sólo hay dos excepciones a la regla: cuando el embarazo es producto de una violación (¿recuerdan el caso de aquella chica de 12 años violada en Baja California, donde el gobierno local – panista – impidió su derecho a abortar?), o bien cuando la continuación del embarazo ponga en riesgos la vida de la madre y la viabilidad del producto. Mientras tanto, cada año, alrededor de 900 mil abortos se realizan en nuestro territorio, la mayoría de ellos en clandestinidad, muchos con consecuencias mortales (tercera causa de muerte materna en pleno siglo XXI).


Ojo, no digo que el aborto sea la panacea de los métodos anticonceptivos, ni que sea el camino fácil de salir de problemas. Pero ¡Casi un millón de abortos al año! La mayoría en condiciones insalubres… querido lector, eso es un problema de salud pública.


Y los responsables de la salud publica, derecho que emana de nuestra Carta Magna, deben de dejarse de mojigaterías y poner manos a la obra en una reforma que permita garantizar que ni una sola mujer muera por un aborto mal practicado.


El estado que tanto ha defendido “el derecho a la vida” no debe de vacilar en reflexiones cargadas de moralina sobre la vida que viene en camino, si no puede salvaguardar la vida presente.


La despenalización del aborto en México sería, nada menos que el reconocimiento de igualdad de género que la constitución proclama. El estado no debe de cuestionar los motivos individuales de cada mujer para interrumpir su embarazo (Aquí caeríamos en un sin fin de supuestos del por que sí y por que no abortar). Pero si respetar lo que ella decida sobre su cuerpo y garantizar las condiciones de salubridad necesarias para evitar secuelas mortales en quien decida practicarlo.


¿Y las cuestiones morales? Muchas, diversas, y trascendentes tanto como queremos hundirnos en reflexiones sobre el tema.


No es el punto de este pequeño intento de ensayo, de las cuestiones morales, que cada quien cargue con su caja de Pandora.


El punto querido lector, y más querida lectora es, que la libertad de la mujer mexicana a decidir sobre su cuerpo, y elaborar un proyecto de vida por si misma ha sido, relegado a segundo plano desde tiempos ancestrales. Y la garantía constitucional de igualdad de género es solo una ilusión. La despenalización del aborto es solo un peldaño a la erradicación de la violencia de género intrínseca en esta cultura del charro machista, pero muy buen cristiano.


¡Sí a la libertad de la mujer a decidir sobre su cuerpo!


Hasta otro leer.




Nota Marginal a mis lectoras: Quizás encuentren interesante este ensayo que encontré en la maraña cibernética publicado por el Instituto de las Mujeres de la Ciudad de México.


Nota Marginal a mis lectores: Hoy Mike se ha mostrado feminista, pues todos vamos aplicar el think pink porque como canta Chente: “Mujeres, oh! Mujeres tan divinas, no queda otro camino que adorarlas”.


Cartón de Cinthia Bolio, visita su blog “Puras Evas” (Haz clic sobre la imagen) , ella además publica en "El Chamuco".
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ACUSE DE RECIBO. Feb.05/2009
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Gracias... ¡Totales!