jueves, agosto 30, 2007

Una mañana cualquiera

Desciendo del autobús en medio de una llovizna matinal; el cielo esta matizado hermosamente en tonos azules, grises y rojizos y el sol aun se despereza.

Estoy feliz con mi nuevo gadget. En sus audífonos viene comenzando una canción de Coldplay, el primer sencillo de su disco debut “Parachutes”.Recuerdo que me enganche con la música del cuarteto británico desde el primer momento. También recuerdo que en esa época estaba estudiando la universidad y mi madre me regaló un rompevientos muy parecido al que Chris Martin viste en el video de “Yellow”.


Un rompevientos es algo muy necesario cuando vives en Veracruz.

Fue en Veracruz, ya trabajando para la agencia aduanal, un sábado por la tarde, salí como solía salir de aquella oficina: molesto, fastidiado y un poco estresado… caminemos, la tarde esta especial para hacerlo.Era una tarde de fría llovizna y vientos del norte, un cielo gris oscuro… caminaba sobre el boulevard a la altura del acuario cuando la lluvia arreció.

El mar embravecido por esos vientos traicioneros que azotan a los jarochos emanaba su tufo a salitre que se mezclaba con la lluvia y la protección de mi madre en un rompevientos.¿Qué más podía hacer sino cantar? Y asi bajo la lluvia cantando iba yo “Look at the stars, look how they shine for you, and everything you do…”

Hoy en un cielo que no es el mío, con otro rompevientos, y con una lluvia que hasta me moja de otra manera; con ese cielo estampado tan bello que Reynosa quiso regalarme, lleno de añoranzas jarochas; escucho “Yellow” mientras camino entre charcos…¿Qué más puedo hacer sino sonreír estúpidamente?








Para recostarse en el diván todo empapado con una taza humeante de té.




PARACHUTES

Coldplay

(Parlaphone,1998)
No estaba muerto… na’más me hacia buey



Pronto material nuevo sobre el diván, próximo post es una special dedication para mi blogger huasteco favorito.

sábado, agosto 11, 2007

No le pidas a un corazón herido que confié de nuevo

- I -
"Don’t let your self go…‘Cause everybody cries... and everybody hurts, sometimes, sometimes everything is wrong."
EVERYBODY HURTS – REM

- Confía en mi...- Fueron tus palabras... y ve la obscuridad al rededor.

No le pidas a un corazón herido que confié de nuevo. La confianza se gana con el paso del tiempo. y perderla es cuestión de segundos.

Mi confianza la recibiste desde el primer momento que atravesaste la puerta de mi casa, desde que hiciste de mi espacio algo nuestro. Nunca te esforzaste por obtenerla, porque estúpidamente yo la entregué.
Este es mi corazón cansando, al cual acabas de herir de nuevo... tan profundamente que ni un lamento merece este dolor.


Por favor no pregunten si estoy deprimido... Por favor no se extrañen de no encontrarme... necesito tiempo para respirar de nuevo. Necesito fuerza para volver a andar.

Y si juramos que no nos amamos, ¿por qué me duele tanto?

(- Te quiero – Lo dijiste tú)

Orgullo acaso...

(- Eres la única persona que me escucha, que me entiendes... tú no me has rechazado, ni me has juzgado- Y te mordías los labios, y tus ojos se humedecían)

Nostalgia, extrañar tu compañía...

(- Hagamos el intento, vivamos juntos... confía en mi, nos irá bien, pondré todo de mi parte, date a ti mismo esa oportunidad – Y mi mente no creía lo que de tu boca emanaba)
No, es solo que este viejo corazón cansando, torpemente confió de nuevo... y hoy simplemente se desangra.




Por favor no se extrañen de no encontrarme... necesito fuerza para volver a andar.
- II -

"I’ll wait my turn to tear inside you, watch you burn, I’ll wait my turn…"
BROKEN PROMISES – PLACEBO FEAT. MICHAEL STIPE



Y ahí estaba yo, en un rincón lleno de tinieblas, solo y devastado… cuando los otros demonios, no aquellos por los que he caído, sino lo que caminan a mi lado todos los días, los que han sobrevivido a sus propios congeneres...

Los demonios que andan a mi diestra por la senda de la noche, ellos se hicieron presentes, me tomaron los brazos para levantarme, y vieron la herida sangrante en mi pecho...

Y la sangre que emanaba excitaba sus pasiones... Tomaron sus dagas y las clavaron en mi corazón expuesto.
Era necesario que lo hicieran para comprender la naturaleza de mi dolor, y solo con su tormento mi dolor disminuía.


Pero mi voluntad ya estaba quebrantada... y sólo los deje hacer...


Uno de ellos dijo que la venganza estaba a la vuelta de la esquina, que llegaría por si misma... Y que ellos estarían ahí para ser fieles ejecutores de la sentencia que en silencio yo había emitido. Espera un poco... es cuestión de horas para que la sangre traidora sea derramada.

En este momento sólo siento lastima por ti, por mi lado, aun respiro, y el equilibrio regresa siempre entre demonios y sus sobrevivientes.


Ya estoy listo para andar de nuevo, solo que tú ya no podrás hacerlo.


Nos vemos en el infierno.


Gracias a EEL NEMESIS por facilitarme las imágenes.

jueves, agosto 02, 2007

El ratoncillo que vivía detrás de la estufa (Otra fábula sin moraleja)

Un ratoncillo temeroso vivía detrás de la estufa, en la cocina de una familia numerosa.


Ahí nunca le faltaba una migaja que comer, no veía el porque arriesgarse a salir a explorar el mundo. Además, Mamá Ratona le había advertido muchas veces que el iba lejos acababa irremediablemente en la barriga de un gato gordo.

Un día, un golpe de surte asaltó al señor de la casa y se hizo de una suma importante de dinero: - ¡A prepararse todos que nos vamos de vacaciones!-

Sin mucho preparativos, al día siguiente la familia partió; la cocina quedo sin actividad y el ratoncillo sin sustento.

Al cuarto día de la partida de la familia, el ratoncillo se despertó más temprano que de costumbre, el hambre no lo dejaba dormir.

Se dio cuenta que estaba en los huesos, muy débil... y que su pancita rugía y le dolía.
Y una fuerza interna, nueva y desconocida surgió del ratón; el coraje nacía en su estomago. Se lleno de valor, hizo fuerzas de flaqueza y por primera vez en se vida se lleno de seguridad.
Se dijo a si mismo, como en un soliloquio de Shakespeare:

- ¡Basta de temores, basta de sufrir! Saldré a explorar la cocina, en busca de un mejor sustento, porque para poder vivir debo actuar...-

Y así, lleno de esperanza, ya se imaginaba saboreando deliciosos manjares (¿quien ha dicho que sólo de queso vive un ratón?) mientras corría por el piso de la cocina, mentalizado en encontrar la mejor comida...

De pronto y sin previo aviso, el gato gordo le salta por la espalda; y de un sólo bocado se lo comió...




Moraleja:


Vale madre... a final de cuentas, la vida siempre te jode...


Nota Marginal:



Es jodido saber que hiciste lo correcto aun en contra de lo que quisiste hacer…



Imagen:
El Ratón Pérez, tomado del Centro Virtual Cervantes


Y hablando de gatos gordos



Garfield es por mucho mi favorito.




Diablo enlatado, bienvenido a mis links.