martes, mayo 07, 2013

La parodia de las “reuniones de artistas locales” con “El candidato”.




Primer acto.

Los anfitriones (generalmente mujeres) te dan la bienvenida y te pasan por su casa impecablemente arreglada y dispuesta para reunir a los invitados (digamos que siempre me ha tocado que me coloquen en el grupo de los “artistas”).

Invariablemente en fraccionamientos residenciales, claro.

Te ofrecen alguna bebida y/o canapé y te invitan a tomar asiento.

Segundo acto.

Los anfitriones (los buenos anfitriones) llevan la conversación, y eventualmente revelan que el motivo de la reunión es externar “al candidato” las propuestas de trabajo que “los artistas” de la localidad tienen y “unir esfuerzos” para que así la ciudad/estado/país se vea beneficiado con nuestra aportación.

-   Entreacto: se sirve la cena. Esto puede ocurrir antes o después de la llegada “del candidato”. La cena puede ser muy buena. Aunque me ha tocado ver aquellas donde se esfuerzan tanto por conseguir un triciclo de taquitos enrrollados que terminas saliendo del lugar buscando una taquería decente.

Tercer acto.

Llega “el candidato”, ocupa un lugar entre la concurrencia, es presentado por los anfitriones (por los buenos anfitriones). Acompañado de un par de allegados, los anfitriones le hacen saber al candidato que existe la inquietud de la comunidad (artística en este caso) de plantearle ciertas propuestas, demandas, etc. Se “improvisa” una sesión de preguntas y respuestas; un achichincle (perdón, allegado del candidato) toma nota. “El candidato” finge (perdón, presta) interés. Los artistas hablan, el achichincle/allegado anota… y los 15 minutos programados se vuelven 30…

Cuarto acto.

“El Candidato” toma la palabra, por supuesto remarca que esto no se trata de un acto anticipado de campaña, sino de una reunión social. Habla de su interés por cumplir a cabalidad las justas demandas que le han sido planteadas. Cuidadoso del tiempo que habla (no vaya a ser que un malaleche por ahí lleve la nota de la reunión a la FEPADE), invita a los convidados a disfrutar la reunión, sonríe, se toma fotos, estrecha manos y se despide.

Y estas reuniones antes de arrancar formalmente la campaña se repiten ad nauseam, y como estoy en el costal de los “artistas” me siguen llegando las invitaciones. ¿Me pregunto si una vez colocado en el cargo se acordaran de “los artistas”?

La medianía impone preguntarse ¿Disfrutaste la cena Mike?

1 comentario:

viole diaz dijo...

Asi es y asi ha sido desde hace algunas elecciones, antes de la alternancia no habia necesidad, sabian que todo arte estaba coptado y los artistas que querian participar de alguna una manera del presupuesto, solo tenian que alinearse con los meros meros. La realidad no ha cambiado mucho, el arte obedece a un espacio tiempo que se vive al ritmo de la politica, por muy subversivo que puedas ser. Sera mejor que la proxima vez, si te vuelven a invitar... si, si te volveran a invitar porque no creo que te lean en esta parodia, sera entonces mejor que vayas primero a la taqueria.