viernes, marzo 29, 2013

¡Al diablo con el sacrificio!


“¿Por qué dos jóvenes deciden casarse? No es una cuestión de independencia, de ser así viviríamos solos.” Rabia – Jaime Mesa.




“Yo creo que es una locura casarse” – dijo mi amiga – “El final no puedes ser tú mismo al cien por ciento, siempre tienes que sacrificar algo, nadie quiere ceder”.

Y aun a riesgo de formar un juicio a priori dado que no creo en el matrimonio, ¿no se supones que deberías casarte con quien puedas ser tú mismo? ¿No se supone que te unes a alguien para que ambos se complementen?

Entonces ¿por qué sacrificarse?

Sacrificio, me patea el hígado esa palabra, y más que la palabra, el abaratamiento que hemos hecho de su significado. Todo en la vida tiene un costo, eso es indiscutible, pero ese costo no necesariamente tiene que ser un sacrificio… No te inmolas, no te crucifican, no te acuestas en una mesa de piedra para que con una daga te arranquen el corazón.

En la vida, en el trabajo, en las relaciones, todo, todo gira en torno a decisiones, tú decides cual es el siguiente paso, y como toda decisión, tendrá su contraparte, aquello que dejas de hacer, aquello que dejas de percibir, aquello que dejas de disfrutar por la decisión tomada. El costo de oportunidad.

Si decides trabajar hasta deshoras por asegurar un ingreso, dejaras de hacer cosas que en lo personal disfrutas, pero eso no es un sacrificio, es la forma en que este mundo funciona. Entonces si decides vivir con alguien a quien no le interese tu música, que no apruebe a tus amigos, que te limite creativa o laboralmente ¿entonces para que seguir a esa persona? ¿Porque es lo correcto vivir en pareja? ¿Porque esos son los sacrificios de la vida en pareja?

¡Al diablo! 

Tus decisiones tienen consecuencias. O las cosas salen como lo esperabas o no, punto. Si es lo primero, felicidades, es lo que todos queremos, si no, ¿Por qué victimizarse pensando en todo lo que tuviste que sacrificar? ¡Basta ya de esa mentalidad de telenovela rosa! Todos sufriendo y llorando por su triste vida.
Las cosas no ocurren como esperabas… es jodido, claro que sí. ¿Y luego? Si duele dale su tiempo, vive tu duelo y a lo que sigue. En este plano estamos para hacer, siempre hacer. A nadie le gusta equivocarse, pero pasa, ¿Y si te equivocas? Lo vuelves a intentar hasta que las cosas se den. Sin estoicismo, sin supuestos sacrificios…

Y si es tan importante para ti la compañía, pero esas personas que están alrededor dan la impresión de no proporcionarla, ¡al diablo!

Lo que no te sirve deséchalo. A veces es mejor pasar un rato sólo que sintiendo que tus palabras se pierden en el vacío.

Pero no hables de sacrificios, porque incluso lo que para mí podría ser un sacrificio real, para alguien en una posición distinta sería sólo parte de su día a día…

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