“No changes, I can’t change, I can’t change, I can’t change. But I am here in my mold, I am here in my mold. And I’m a million different people from one day to the next. I can’t change my mold, no, no, no, no”
Bittersweet symphony – The Verve.

Por si fuera poco, hoy que debería estar durmiendo, que mis almohadas dicen: quédate aquí, el insomnio no me abandona. Son las 4:19 a.m. de una madrugada de domingo.
No dejo de pensar en tantas cosas, una de ellas es que nunca he admitido delante de nadie que venirme a Reynosa es parte de una huida.
Llegue huyendo del desempleo, de la desilusión que genera que tus planes se vayan por el drenaje, de la impotencia de no poder cambiar las cosas a mí alrededor, de no poder solucionar ni mis propios problemas.
Huía además de la soledad que sentía en medio de tanta gente, de una familia que me ha dado todo menos mi espacio, que apoya mis decisiones pero no respeta mi individualidad. De amigos en conflicto, de amigos en bonanza.
Huía del hartazgo. Huía de mi mismo y de mis malas decisiones, de mis errores (Y perdonen ustedes queridos lectores, no pienso profundizar más en detalles).
Huir nunca ha sido opción, no soluciona nada, el hartazgo me alcanzó, como estoy seguro que lo hubiera hecho en Vancouver o en Atlanta (dos opciones que aparecieron en mi vida tiempo atrás, para una me hizo falta dinero, para la otra coraje).
Estoy sólo de nuevo, pero no es esa soledad cuando sientes que eres invisible para todos. Estoy solo físicamente. No he logrado nada de lo que me sienta orgulloso, solo paliativos, placebos, cosas para matar el rato.
La soledad es un arma de doble filo, o te libera o te hunde, y lucho por no hundirme, aunque a veces parece inevitable. Soy maniaco depresivo, no es novedad para muchos. Para quienes padecemos esa condición clínica sabemos que no caer, que no romperse es una lucha de todos los días, batalla que si pierdes es una derrota definitiva, y mi mente repite como autómata los ejercicios que Margarita (Mi psicóloga), me enseño para usarlos como armas contra las sombras que nos atan a la cama, y que nos impiden mover un dedo. Que nos vuelven indiferentes al punto de la indolencia. Acción, movimiento, retos, eso es, solo espera que se vaya la noche para comenzar de nuevo, y no te permitas caer…
Nuevamente quiero huir, nuevamente quiero poner tierra de por medio a todo, estar cada vez más lejano… pero sé que no es momento.
¿Qué hago?
Y un leve toque de paranoia me recuerda que todos los que están a mí alrededor creen que pueden opinar de mi vida, de mis acciones. ¿Quién les ha dado esa facultad?
Los recuerdos se agolpan de momento, escucho sus voces, veo sus caras…
Lo dijo Obdulia:
“… en diez años te veo en un departamento bien amueblado, con todas las comodidades que te gustan, tu libros, tu música… una cocina moderna, cocinando comida vegg o thai, una cafetera italiana y una cava decente. Me imagino tu depa con muebles importados minimalistas, muy chics… a lo mejor con un coche, un compacto, obvio europeo, no te gustan los coches japoneses ni lo americanos… un Peugeot o el Volvo nuevo… te veo de mejor condición física en tus treinta que ahora; con ese empleo que tantos anhelas; pero sabes que, te veo sólo. ¿Por qué te aferras a estar sólo? ¿Crees que va a aparecer alguien como tú? Que le guste tu música, que se la pase hablando de libros e intercambiando ideas… deja de soñar”.
Lo dijo Celia:
“Tú lo niegas pero eres de esas personas que te entregas totalmente a alguien cuando te enamoras. Y se nota que estas sufriendo por alguien aunque no quieras decirnos. Ella te quiere mucho, como amigo, como a un hermano, pero no te ve igual que tu a ella. Eso no va a ser. Eres muy especial, no te entiendo ¿Por qué no quiere darte cuenta de lo especial que eres?”
Lo dijo Mando:
“En serio Mike me sorprendes. Te esfuerzas tanto por tener tus cosas y te pasa eso (lo del robo). Y mírate, sigues trabajando, y echándole ganas… en verdad yo creí que te iban a dar la promoción, me da coraje que a personas como tú no las valoren en la empresa”.
Lo dijo Pau:
“En esa área están desaprovechando tu potencial. Tienes que moverte, buscar en otras empresas (Y aquí mi cara de ¿Y que crees que he estado haciendo?)- Es que me siento impotente de verte así. Desesperado buscando subir, solo, no puedes si alguien no te apoya”.
Nota: Aquí cabe aclarar que de momento cambios importantes y significativos aparecen en el firmamento laboral. No nos adelantemos a los hechos. Agradezcamos los vientos de cambio con su aroma dulce que flota alrededor.
Lo dijo Delia:
“Es que no puede ser que tomes las cosas tan a la ligera. Esa actitud no te va llevar a ninguna parte. Debes de aprender a tomar la vida más en serio. Es más, no te creo eso, no es cierto que seas tan indiferente, tan apático, simplemente tienes miedo de admitir que las cosas te afectan, te molestan o incluso te duelen por eso finges… pretendes ser muy centrado y muy realista, ojala sea así, pero yo no lo veo de esa forma”.
Lo dijo Julius:
“Sólo tu sabes lo que alguien o algo puede significar para ti, no dejes que le pongan precio a tus sueños, a tus anhelos, a tus más sublimes deseos, solo tu sabes cuanto vale esa persona y si estas seguro de pagar el precio que esta te pida”.
“Cuando la vida de lo demás te deja de importar es por 2 situaciones, la primera es que la vida te vale verga por completo y 2 tu ego es tan enorme, y tu vida tan desdichada que crees que lo que hagan los demás es tan poco importante para ser captado por ti, la pelea no es con el mundo es con uno mismo”.
Lo dijo Yadira, jugando a la grafóloga:
“Por el espacio entre las palabras veo que eres una persona que no sabe ahorrar, gastas mucho dinero. También se ve que eres una persona voluble, que cambias de humor fácilmente. Es fácil que te deprimas. Infiel por naturaleza… tu firma habla mucho de ti. El hecho de poner tu nombre tal cual significa que eres una persona orgullosa de lo que tienes; nadie te ha regalado nada, has trabajado para tener lo que quieres. Además eres muy abierto a conocer gente nueva, lo que no significa que te abras emocionalmente, con pocas personas te sientes en confianza de hablar sobre ti mismo. Sexualmente insatisfecho en este momento. Espiritualmente eres muy estable, estas bien, muy a tu manera has sabido estar en contacto con lo divino… veo muchas cosas en tu forma de escribir, pero no te las voy a decir, porque a muchas personas no les gusta escuchar de esto y algunos se molestan, por eso no digo todo lo que veo”.
En un tonto e-mail en cadena:
“LIBRA- El pobre (24 Sep - 23 Oct) Agrada a todo el que lo conoce. Su amor es único. Un poco tonto, divertido Y dulce. Tiene un encanto único. Es una de las personas más protectoras que conocerás pero que no la querrás nunca de enemigo pues podrías Terminar llorando”.
En otro tonto e-mail en cadena:
“LIBRA (23 Septiembre ~ 22 Octubre): Usted quiere que los demás piensen que es del tipo artístico, discreto, equilibrado, idealista y con buen gusto por lo armonioso y estéticamente bello; o sea, si es hombre, probablemente es gay. Siente siempre la necesidad de proteger a los demás y luchar contra las injusticias, pero siempre esperando algo a cambio!!. Aunque a usted no le guste admitirlo, es un maldito terco e irritante hasta el límite. También son tacaños y se viven quejando de su suerte, para que los demás no les pidan y a ver si en cambio les regalan algo”.
Por lo anterior queridos lectores:
Si alguien sabe quien diablos soy yo, por favor… ¡Díganmelo! Que en este momento de mi vida no sé ni quien soy, si subo o me hundo… Si sigo en lo mío (que es lo probable que haga, conociéndome como me conozco) o escucho lo que todos dicen… si prestar oídos sordos o cambiar un poco la actitud.
No sé lo que sigue a continuación. Solo sé que debo seguir.

Un respiro, nada más...