Y es que siendo honesto, en cuestión de amores no soy el ejemplo a seguir. He tropezado muchas veces y hoy es por eso que me encuentro solo y distante, incluso de ti.
Hoy me doy cuenta de esto y siento en parte tu dolor. Por eso le robo unos minutos a esta noche para reflexionar un poco y de ser posible, brindarte esas palabras que esperabas de mi.
Amor hijo mio, no es exclusivamente aquello que sentimos por la pareja. Existen otros tipos de amor. El amor filial y el fraterno, los que me impulsan a llamarte hijo, el que me hace sentir la necesidad de tender sobre ti un manto protector para que no seas herido, para que nadie te lastime. Sin embargo pequeño, eso es imposible, porque las heridas y el dolor es parte de eso que llamamos vida.
Y la vida hijo, es un deporte extremo, siempre habrá raspones, golpes y fracturas, pero de estos aprendemos y adquirimos valor para seguir adelante. No a corto plazo, no, hay que padecerlas un rato, para que sanen en su totalidad.
Pequeño, hoy te sientes herido y padeces el dolor, esta bien hijo si quieres llorar por aquella que perdiste. Se vale, llora hoy, conoce el dolor de esta perdida; sé que sientes que ya es perdido mucho y tienes miedo de perder de nuevo, adelante, el miedo es humano, permítetelo hoy, date la oportunidad de sufrir y desahogarte, en lagrimas o en violentos arranques. Hoy y solo hoy.
Mañana pequeño, mañana será otro día.
Es hora mi bien de comenzar a crecer. De caminar hacia la madurez, a pasos pausados pero firmes.
Es ahora mi bien que comenzaras a reflexionar sobre lo que hoy te atormenta y te darás cuenta que esta ruptura no es definitiva. Quizás vuelvas con ella o quizá no; no lo sé a ciencia cierta, pero lo que intento decirte es que en la vida nada es absoluto ni definitivo, sólo el destino final.
Es momentos de que entiendas pequeño, que hay ciclos en nuestra vida, y que algunos se cierran antes de lo que queremos. Que en el amor, aprendemos con el paso del tiempo y que al pasar de los años (a veces pocos y a veces muchos), la persona correcta llega sin tanto buscarla.
Es momento de aprender que la vida es dura, que hay altibajos, injusticias, maldad, pero siempre queda un motivo muy intimo para quedarse en ella y vivir... y vivir es eso, aprender, nunca dejaras de hacerlo, y eso hijo, te hará el día de mañana el hombre que quieres ser.
Así que, querido hijo, no te derrumbes por un fracaso, no te consumas por una herida. Aprende de ellos, levántate y mira de frente, sigue adelante siempre. Volverás a tropezar un día. Pero tendrás el valor de volverte a levantar. Yeso es parte del ciclo de la vida.
No tengas miedo de estar solo, la soledad nunca es vacía cuando eres tu la primera persona que te ama. La soledad es dura paro hay que aprender a domarla e incluso a disfrutarla. Se puede hijo.
Quisiera estar cerca de ti, abrazarte y decirte que te quiero, pero la distancia es cruel. Peromi afecto por ti estara presente cuando recibas esta carta. Y cuando vualvas a sentirte solo, recuerda que en la distancia hay alguien que piensa en ti, y que ve en ti un motivo para vivir su vida.
Hasta pronto pequeño, se despide de ti...
Quien no es tu padre, pero quisiera serlo.